20/8/17

# Mi vida en USA

(+27) IF YOU TAKE AWAY THE LOWS, YOU WON'T EXPERIENCE THE HIGHS




Tercera semana de colegio y ya voy pillando el ritmo: las clases se pasan más rápido, sé lo que tengo que hacer y me voy ubicando en todas las asignaturas.

Lo más destacable de las clases fue que el miércoles y jueves, durante la hora de estudio, algunos de los alumnos de Periodismo nos ofrecimos voluntarios para ayudar a un profesor a montar un vídeo para un campamento que quieren organizar. Lo único que tuve que hacer fue sujetar unos carteles mientras las personas iban leyendo el texto pero, aparte de destrozarme los brazos, me lo pasé bastante bien.

El lunes empezaron oficialmente los entrenamientos de volleyball y, para motivarnos, una de nuestras entrenadoras nos dio a cada una una cajita de chicles con un mensaje y la palabra de la semana: "entusiasmo". Lo estaréis leyendo y pensaréis "qué tontería", pero no, se toman muy en serio el trabajo en grupo, se animan unas a las otras constantemente y se esfuerzan un montón en crear una buena armonía en el equipo; de hecho, lo pude vivir en primera persona: cada miércoles vamos a dedicar una hora al "fitness assessment", anotando nuestros resultados y viendo si evolucionamos semana a semana. La cosa es que tenía que correr una milla: si me conocéis bien, sabréis que yo me ahogo hasta después de bajar corriendo unas escaleras y, como no, cuando ya todas habían acabado, yo seguía corriendo (más bien andando) en el campo; en ese momento, una de las chicas, que ya había acabado su recorrido, vino a junto mía e hizo conmigo el último tramo; pero no solo fue ella: se le sumó el resto del equipo corriendo al lado mía. Y diréis: "Alessandra, eso ha sido patético". Y lo fue, pero ya que tengo asumido que no puedo correr más rápido, digamos que fue muy emotivo y pude ver la definición de "equipo" más clara que nunca.


El jueves el entrenamiento fue un poco más duro justo después de enterarme del atentado. Incluso a kilómetros de distancia, estas cosas siempre me han afectado mucho, y no pude quitar mi cabeza de España hasta que llegué a casa y pude ver todas las noticias.

Después del atracón de noticias, y obligándome a parar, porque leer todo aquello no estaba ayudando,  empezamos a ver la película Belleza oculta, pero el sueño hizo estragos y la dejamos por la mitad.


El viernes me levanté bastante temprano y, después de acabar La Bella y la Bestia, empecé la mañana de deberes.

Por la tarde, después del entrenamiento (porque aquí no tendrán clase los viernes, pero el deporte no lo perdonan), tuvimos nuestra primera cena de equipo en casa de Katie, una de mis compañeras. Tendremos una cada semana, y la verdad que fue muy entretenida: después de una cena mejicana, las entrenadoras nos dieron varios papeles y lecturas para nuestro archivador, que, como ya dije antes, es básicamente para mantenernos motivadas. La verdad es que estoy muy contenta de haberme metido en el equipo: a pesar de agotarme, todas las compañeras son majísimas y estoy segura de que muchos de los mejores recuerdos los tendré con esas chicas.

Al llegar a casa volví a jugar a la Wii: hacía años que no jugaba, y una partida al Mario Bros sentó muy bien. Unas canastas después, y tras terminar Belleza oculta, nos fuimos a la cama.



El sábado, aparte de más deberes, fue día de bolera. Ni siquiera hice un semipleno, pero me lo pasé muy bien. Me esperaba un sitio algo más diferente a la de España, pero parece ser que las boleras son iguales en todas las partes del mundo. Pero lo dicho, me divertí mucho.

El domingo no fue como de costumbre: la familia de Sara, la estudiante de intercambio italiana, me invitó a ir con ellos a Glenwood Caverns Adventure Park, un parque de atracciones en medio de las montañas. Dicho y hecho, allá me fui. Después de una hora y media de viaje llegamos y subimos hasta el parque en teleférico (aquí el nombre para esto es "góndola" o sea que podéis imaginaros mi cara cuando me dijeron que íbamos a subir las montañas en góndola).

Anna, Ashleigh, Sara y yo.


Nada más llegar, fuimos a la atracción más fuerte: solo decir que nunca se imaginaron que unas europeas pudiesen gritar tanto. Pero fue una pasada.



Después de una caída libre, pudimos comer y sacarnos fotos con un vaquero que andaba por allí y sus pistolas (sí, eran de verdad).


El resto del día se basó en muchas más atracciones, teatro en vivo, batalla de pistolas láser, un corto de Happy Feet en 4D en el que hasta nos salpicaron con agua y mi primer "snow cone": literalmente, es un cono de nieve y, aunque yo pensase que se iba a parecer más a un granizado, no, es literalmente como comer nieve.


Agotadas, volvimos a Grand Junction, y después de unas cuantas partidas al Mario Kart y un buen plato de Mac and Cheese (que ya se ha convertido en mi comida americana favorita), aquí estoy otro domingo más, con una semana bastante ajetreada por delante.

Esta vez me despido con el título de esta entrada: algo que dijo mi profesor de Filosofía el otro día en clase y que tuve que correr a anotar en la agenda...

"If you take away the lows, you won't experience the highs"



Que es algo así como: "si eliminamos los momentos bajos no experimentaremos los altos".

De momento, de mis profesores favoritos.

¡Hasta la semana que viene! ❤️






























2 comentarios:

  1. Aahhhhhh♥ todo eso suena bastante genial, muerooo. Que magnífica experiencia la que vives, no dejo de decir que eres muy afortunada. Que sigan los éxitos y las buenas experiencias!♥ un beso.

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